Estas son tres entrevistas que estuvieron motivadas por la nostalgia, o por el deseo de contactar a alguien que representó un recuerdo importante en mi vida. Las dos primeras son de personajes muy queridos para mí.

En el caso de MacGyver me doy cuenta de que mi relación con el personaje siempre estuvo mediada por la voz, así que era lógico buscar a Mario Castañeda, en lugar de a Richard Dean Anderson. Y, claro, hay ahí un guiño a Los años maravillosos.

En el caso de La Historia sin Fin, la imagen de la niña emperatriz resume la noción de maravilla que trajo consigo la película. Y como entrevistar a Falcor no era una opción, pues ahí está la entrevista a Tami Stronach.
La última entrevista es diferente. nunca fui muy seguidor de La Niñera y, de hecho, mi recuerdo tendía al rechazo que el personaje suscitaba en mi familia, en especial en mi mamá. Pero por eso fue muy gratificante hablar con Fran Drescher para descubrir un lado mucho, muchísimo más serio, más corajudo, más tridimensional, de su vida. Hoy la admiro y la respeto por su coraje y por haber ayudado a tantas mujeres.